martes, 10 de noviembre de 2009

Mi primera maraton: Sebastián Becerra (Córdoba)


Aquí vas a leer experiencias de camaradas runners que se animaron a aportar su experiencia, entre ellos, gente que se contactó por el blog y obvio, los amigos del equipo!.
Inspiración para todos!!!


Mi primer maratón

Sebastián Becerra, de Córdoba a Capital Federal



"Siempre fui de los que me gustaron hacer deportes y correr era una actividad más que hacía de vez en cuando, hasta hace aproximadamente un año que empecé a entrenar mas y correr algunas carreras, algunas de calle otras de montaña, algunas solo y otras con un compañero.

En mi mente, empezó a dar vuelta la idea de bajar tiempos y correr más kilómetros, más carreras, carreras más largas y por qué no un maratón.
Así fue como pasaron muchos kilómetros de entrenamiento, por ahí no los deseados o requeridos, pero muchos al fin y cada vez con más ganas y con la mente puesta en correr un maratón, por distintos motivos entre ellos el temor a no saber si iba a llegar a la meta, pasó el maratón de Rosario.

En julio se postergo el medio maratón de Córdoba y se corrió para el 6 de septiembre y ahí fue cuando dije, "la fecha viene muy bien como para probar y ver de animarme a los 42K". Así que por esa fecha fue cuando mas pilas le puse a los entrenamientos.

Pasados y llegados los 21K seguí entrenando cada vez más ese último mes, aún con mis temores si estaba preparado para el gran desafío y con la incertidumbre de si llegaría o no a poder terminar el maratón.

Se acababan los días para inscribirse y organizar el viaje desde Córdoba a Buenos Aires, así que faltando solo 2 días para el cierre de las inscripciones me decidí a participar y me anoté, ya veríamos que pasaba, había que animarse y probar que era posible.

Así fue que partí a Buenos Aires con tan solo la experiencia de mis carreras de 10k y solo una de 21K, consejos de algunos amigos y de lo que uno puede haber leído en revistas o internet sobre los 42K y el inevitable miedo al muro de los 30K, pero con toda la incertidumbre y las ganas de probar que "Imposible is nothing".

Si todo salía bien y arribaba a la meta, tenía que llegar por debajo de las 4 horas, llegar ya era un éxito, los papeles decían que tenía que llegar en 3:40 pero no sabía si iba a poder mantener el ritmo y lograrlo en ese tiempo iba a ser muy bueno para la primera vez.

Lo primero que me impacto de la carrera fue la impecable organización que tiene, desde la entrega de los kits de corredores, el circuito, el cierre de calles, y que no dejo de asombrarme hasta que cruce la llegada.

El día anterior a la carrera parecía que el clima no iba a acompañar, se veían nubes por todos lados y el pronóstico no era muy alentador, con lo que mis temores crecían aún más.
Esa noche me fui lo más temprano que pude a dormir, mientras una tormenta terrible caía sobre Buenos Aires sabía que tenía que pegar un madrugón, pero sin mucha experiencia sobre cuantas horas dormir, qué comer, ahora se sumaba qué hacer si seguía lloviendo de esa manera, cómo correr y hasta incluso pensando en no correr y miles de cosas más que daba vuelta en mi cabeza.

Puse el despertador a las 5:30am, por supuesto que de los nervios me desperté antes de que el despertador sonara y ya no pude volver a dormir, había llegado el gran día; el Maratón de Buenos Aires.
Vi que ya no llovía, lo que me relajó un poco. Me preparé, desayuné y salí con rumbo a la largada, llegue unos 25 minutos antes y empecé a calentar y estirar un poco.

Con la poca experiencia que tenia no sabía dónde ubicarme, había mucha pero mucha gente, la adrenalina se sentía en el ambiente, no solo mía sino la de todos los que había alrededor, así que como pude me fui haciendo lugar hasta más o menos ver el arco de largada.
Unos minutos más tarde la cuenta regresiva llegaba a cero y la multitud de gente empezaba a moverse.

No sabía si me había ubicado bien, si estaba lejos o no del arco, pero empecé a trotar como podía entre la gente, llegue al arco de largada después de poco más 2 minutos y me decía “uh que lejos que estaba” pero después pude ver que no era tanto.

El paso que llevaba era tranquilo, todavía mis temores no me dejaban apurar, la gente me llevaba, iba disfrutando de otra manera pasear por Buenos Aires, con gente que iba corriendo a la par mío diciendo en cuanto tiempo íbamos haciendo el Km.

Veía que venía por arriba de mis tiempos pero prefería ir tranquilo, así pasaron los 5K y los 10K (0:52:53) dejando atrás el Hipódromo, Av. del Libertador, Recoleta, y entrando al centro y pasar por el Obelisco, venia unos 10 minutos por encima de mis tiempos habituales para los 10K. A esta altura se había largado una pequeña llovizna que creo que más que molestar ayudaba a muchos.

Dejamos el centro y nos dirigimos hacia La Boca, había mucha gente alentando, sobre todo muchos Chilenos, pasamos por Av. Corrientes, la Catedral y el Cabildo, en Av. Julio A. Roca pude ver que ¡Papa Noel también se había anotado en la carrera!!, pasamos por la cancha de Boca y el Riachuelo, con destino a Puerto Madero y la mitad de la carrera.

En el 20K aproximadamente vi al pacer de 3:45hs y un grupo que lo acompañaba, por ser mi primer maratón me habían recomendado seguirlo pero en la largada no lo había visto, pude notar que si bien venían adelante mío venían más despacio que yo, así que decidí seguir a mi ritmo y si más adelante veía que aflojaba me unía ellos y así fue como llegue a los 21K con un tiempo de 1:51:35, también por encima de mi única carrera de 21K.

Empezamos a desandar los kilómetros que pasaban por Puerto Madero y ya empezaba a pensar en el 30K y como llegaría a este punto, ¿sería lo más lejos que iba a llegar? ¿pasaría el muro tan temido por todos?

Pasadas las 2:36hs de carrera llegaba al punto de inflexión, ahí fue cuando vi que a pesar de los kilómetros recorridos, del dolor que ya empezaba a sentir en las piernas sobre todo en la zona de las rodillas, venía bien y me sentía que no estaba cansado que respiraba bien sin estar agitado, había llegado a ese punto tan temido por todos, faltaban “solo 12K” y en vez de pensar solo en seguir y llegar a la meta, mi cabeza hizo un click y dijo “…vamos, si estas acá ya solo te queda una carrera de 10 por delante”, era la hora de acelerar el paso, de seguir adelante y de demostrarme que podía llegar mejor de lo que esperaba; tratar de llegar ya no era la meta sino que en este punto se transformó en llegar lo mejor posible, ya mis temores de quedar tirado por ahí quedaban atrás con el 30K.

Así fueron como pasaron los últimos kilómetros acelerando lo mas que podía, no podía creer que ya faltaba tan poco y seguía pasando gente, recuerdo que la gente nos alentaba con un “ya falta poco, sigan así…”, pero tengo escasos recuerdos de por dónde iba pasando, el cansancio había dejado de que ya no fuese una carrera con city tour incluido.

Mi muro lo sentí entre el kilometro 38 y 40, cuando dábamos la vuelta al lago de Palermo, ahí sentía cada vez más el cansancio y llegue a odiar con toda mi alma a las lomadas que se sucedían cada unos cientos de metros, por fin salí de ahí y ya solo me quedaban los últimos 2Km por Figueroa Alcorta, se podía sentir que la llegada estaba cerca, la gente te apoyaba y te decía “que ya no faltaba nada”, los que ya habían llegado también ponían su parte de aliento para que los demás lleguemos.

Y así fue como después 3:35:18 netos (3:38:08 oficial) de un lindo sufrimiento terminaba mi primer maratón.

No podía creer estar ahí, pasar de ser un hombre “normal” a ser un maratonista, las lágrimas de felicidad llenaron mis ojos, incluso hoy cuando escribo esto mis ojos se llenan de lágrimas.

Había cumplido con mi objetivo e incluso había superado mis expectativas. Ahora quiero más… y ya estoy pensando en donde serán mis próximos 42K, y hasta porque no alguna carrera más larga."


Sebastián corrió el primer maratón de su vida el 11 de Octubre de 2009 en Buenos Aires.
Gracias Seba!!!

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1 comentario:

  1. sos familiar de Diego, cintia y ....., hijos de Bocha? yo tambien corro! soy de bs as.

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