domingo, 17 de febrero de 2013

El Cruce Columbia 2013 / DÍA 1: La Iniciación


A cuánto desafío se atreve un alma que corre?

Se puede medir?, se puede pesar?, se puede mensurar un desafio acaso?

Qué busca esta gente que corre?.... busca probarse?, demostrarle algo a los demás?, volar hacia otro planos?, reir?, llorar?. Busca a Dios?, se busca a sí misma?...

Pero ellos están ahí; parados ante la incertidumbre. La bella incertidumbre que significa una largada, sin saber cómo llegarán, en cuánto tiempo, de qué manera.... sólo saben, intimamente, que llegarán.

Pensaba todo esto mientras los miraba salir... era un día antes de mi propia largada, en categoria individual. "Ellos" eran los equipos "de a dos"... como si la montaña fuera un gran arca de Noé, con lugar solamente para aquellos que estaban dispuestos a sobrevivir.

Los miraba largar y se me estremecía el cuerpo.

- Alguna vez corriste en la montaña?
- No...
Estuviste cerca de un volcán?
- No...
- Corriste más de cuatro horas seguidas?
- No...

- Te animas a cruzar Los Andes corriendo?...

- Será difícil?
- Muy...
- ...Entonces quiero hacerlo.

Ya no sé si fue un diálogo con mi alma o con alguien, pero sucedió, juro que sucedió.

El tiempo había pasado muy rápido desde aquella charla. Y yo estaba ahí parado en la largada de El Cruce Columbia. Ya no había vuelta atrás para tamaño acto de inconciencia típica de un corredor.
El día anterior habían largado las parejas, y como periodista invitado, tuve la chance de estar en la partida de ellos. Eso fue una ventaja en cierto modo. Estaba viendo un día antes al menos, cómo era el punto de largada, y eso me servía para bajar la ansiedad.



Al pie del volcán Villarrica, la largada



El lugar era maravilloso, al pie del volcán Villarrica. Podías ver cuando largaban, pero a los pocos metros, había una curva y una bajada, y la visibilidad de los corredores se perdía totalmente. Lo que seguía más allá de esos 500 metros, era un misterio, y no quise ir hasta ese punto a ver cómo continuaba el camino. Era suficiente con estar en el inicio, sacar fotos, filmar, charlar con corredores, incluso con amigos y conocidos de Buenos Aires o de otros lados del país o también de Brasil. Hasta llegué a conocer personalmente a corredores con los que manteníamos contacto por internet.

Eso fue el jueves. Pero ahora me tocaba a mí. Era el Viernes 8 de Febrero, 8 de la mañana. Había dormido en Pucón, a unos 40 kilómetros de la largada. Un pueblo lindo, pintoresco, amable.

Me había despertado a las 5:30 para desayunar con tiempo y ponerme todo; encintarme los dedos de los pies, uno por uno con cinta hipoalergénica y arriba vaselina para evitar ampollas y rozaduras. Más vaselina en el resto de los pies, cinta en las tetillas, short, medias, zapatillas con el chip ajustado.
La remera oficial de la carrera, abajo la cinta del pulsómetro sujeta al pecho. El reloj en la muñeca izquierda. Protector solar, visera, anteojos para el sol y la mochila cargada. La cámara con batería llena y memoria casi vacía.

En el hotel, antes de salir hacia la largada

Caminé sin apuro pero con ansiedad dos cuadras, donde una escuela hacía las veces de punto neurálgico de la organización. Desde ahí salían los buses hasta la largada.

Era mi primer carrera de montaña/aventura y nada menos que El Cruce, era como intentar darle el primer beso de tu vida a Marilyn Monroe y pretender hacerlo bien. Había tantos detalles distintos... vale la pena anotar todo lo que tiene que llevar la mochila, por ejemplo, porque una vez en la montaña no hay kioscos ni farmacias.

Mi mochila llevaba, entre otras cosas, el vivisac obligatorio (esa especia de bolsa de dormir, pero sin plumas, muy finita y abrigada, por si te quedas varado en la montalña y te sorprende el frío), campera finita y liviana de abrigo, bolsa-botiquín, conteniendo pervinox desinfectante en aerosol, cinta hipoalergénica, una venda, anti inflamatorios sublinguales, gasas, curitas, vaselina, protector labial, toallitas higiénicas y una pinza de depilar, por si tenía que sacarme alguna espina).

Fuera de la bolsita-botiquín, protector solar, 5 geles, 2 botellas de 500 cc con Gatorade, el camelbak con 2 litros de agua, barritas de cereal, caramelos de goma Mogul, una lata pequeña de papas fritas, un par de medias de repuesto, y por supuesto, la cámarita mágica.

Todo eso, tratando de que los envases sean pequeños, aún así sumaba algo así como 5 kilos en la espalda. Por eso es muy pertinente entrenar con la mochila que vas a usar y cargada con un peso similar, al menos, en los dias de fondo. Ese primer día sentí por momentos el esfuerzo de la carga en mis lumbares, pero después me fui adaptando.

A todo esto, cuento que la invitación para El Cruce me había llegado el último día del mes de Noviembre. Fue un lindo momento leer ese mail. Pero a la vez pensé; "Quedan dos meses, sólo dos meses". Pensaba en cuánto hay que entrenar, de hecho, amigos de mi grupo estaban haciédolo desde junio!, me llebavan cinco meses de ventaja. Pensaba que tenía solamente diciembre y algo de enero, teniendo en cuenta que en todo entrenamiento de semejante volumen, el último mes hay que empezar a disminuirlo, como en una maratón. Es decir, un mes apenas para un ejercicio pleno.

Simplemente decidí correrlo, y por supuesto, filmarlo.
Así que llegué con un entrenamiento específico muy acotado (no repitan esto en sus casas), era cuestión de voluntad, sacrificio y confiar en la base que había hecho para correr la maratón de Buenos Aires en Octubre.
Claro que el entrenamiento para calle no tiene nada que ver con el de montaña, pero bueno, necesitaba aferrarme a algo.
Para ponerle más picante al panorama, luego de un diciembre con entrenamientos durísimos, prusianos, entre cerros, arena, calle, mar, a mediados de enero se me declara una periostitis tibial en la pierna izquierda. No podía llegar peor a la fecha.

Había entrenado muy fuerte de golpe, claro que no se debe hacer así, pero cómo explicarle eso al testarudo caracter de un corredor de fondo. En qué idioma decirselo a mi corazón? Cómo negarle a mis piernas esas brutales series de cuestas, llanos, fondos y pasadas?... Pero la inflamación estaba.

Así llegué; entrenado "no lo suficiente", con periostitis, y con la inconciencia de la inexperiencia absoluta en carreras de montaña y de aventura. Lo más largo que había corrido en cuestión de tiempo, habían sido cuatro horas en la Maratón de New York, sí; en calle. No le llamo coraje, le llamo locura.

En enero también probé trepar morros en Brasil, y para reducir el impacto, correr en el mar, con el agua por encima de las rodillas. No faltaron los médanos de una arena finísima o las escaleras en edificios muy altos de Buenos Aires (parecía un loco subiendo y bajando otra vez con una mochila cargada). Hice todo lo que pude, y ahí estaba yo ese viernes 8 de febrero, después de haber caminado una pendiente durísima de 2 kilómetros para llegar desde la base donde nos dejó el bus hasta la largada. Y eso que faltaban 100 kilómetros más.

Superar ese momento de ansiedad, de tensión, de emoción... todo junto. Nuestros cuerpos eran un puñado de sensaciones y eso se respiraba en el aire, puro y lleno de adrenalina.


Trepamos 2 kilómetros desde donde nos dejó el bus hasta la largada



Qué es El Cruce?

A todo esto, alguien se puede estar preguntando; "Pero... qué es El Cruce?"
Basicamente explicado, es una carrera de montaña, en los que se recorren alrededor de 100 kilómetros, divididos en tres etapas, en tres dias consecutivos.

Se corre en duplas del mismo sexo o mixtas, o desde este año en su decimosegunda edición, se puede correr de manera individual. Yo lo hice en esta última categoría.

Es la carrera de aventura y de montaña más grande de Sudamérica. Y yo estaba ahí... en la largada.


DIA 1:  La iniciación



El mapa de altimetría del Día 1


Es como un rito de iniciación. Son tus pulmones que se llenan de oxígeno, tus pupilas se dilatan, tu adrenalina aumenta, tus ojos atentos como los de un Leopardo lanzado en velocidad.
Estás por comenzar a correr, la montaña te espera y no está dispuesta a cobrarte un bajo precio.

Bienvenidos al rito.

En la largada, la foto oficial. No es como una carrera de calle en la que todos salimos en una estampida de corredores. Acá ibamos llegando de a tandas, y saliendo mas o menos en el momento que elegíamos, de todas maneras las ubicaciones iban a darse por los tiempos que registraran los chips que teníamos enganchados en las zapatillas.

Además no es posible correr todos juntos, los casi 800 participantes de la categoría individual, por senderos tan angostos como los que ibamos a encontrarnos más adelante.


Listo para largar. Alegría e incertidumbre

Y largué. Y por fin pude ver ese descenso, esa curva, crucé la frontera de mi visión del día anterior... y todo fue gigante. Correr muchos kilómetros a la vera del volcán Villarrica, esquivando las primeras piedras, los primeros pozos.

El día anterior, mi amigo Marcelo me había contado que a los dos primeros kilómetros los había hecho en 20 minutos. Me parecio una eternidad, me pareció exagerado. Marcelo corre tranquilamente en calle a 5 minutos el kilómetro. Pero cuando estuve ahí, comprendí. Había partes muy riesgosas para correr, muy empinadas otras. Había que tener la habilidad imposible de una cabra para saltar de piedra en piedra sin perder al estabilidad.

Senderos muy angostos, para una sola persona, a veces con arena suelta y en bajada muy pronunciada. Otras veces el camino era trepando por rocas, y arena gris con notorio sedimento de lo que en algún momento habrá sido una nube de ceniza volcánica.

En nuestro primer día había sol pleno y calor. Eran las 8.30 y el pronóstico anunciaba alta temperatura, por lo que había que cuidarse con la hidratación. El primer día de las duplas, hubo varios deshidratados y nos advertían; 4 litros de líquido no es suficiente.
Durante el trayecto habrían algunos puestos con agua, como en el kilómetro 9, que está en tiempo, mucho más lejos de lo que uno puede estipular para una carrera de calle.

Los primeros kilómetros fueron sin vegetación. Suelo árido. Ibamos todos tranquilos, conservando el cuerpo, sabiendo que era muy largo el camino en los tres dias. Por eso en los mejores paisajes fuimos muchos los que nos deteníamos a sacar fotos.

Recién como en el kilómetro 4 o 5 nos metimos a un bosque, también de senderos muy angostos. Muchos árboles, muchas hojas. Por lo menos teníamos sombra, pero fué ahí que apareció un ejercito de pequeños peligros; las raices que sobresalían de la tierra y se cruzaban por todo el ancho del sendero.

Debíamos ir mirando sobre nuestros pasos, a diferencia que en la calle que no hay obstáculos. Una distracción podía ser grave; un tropezón y salir despedido con el envión que llevaba el cuerpo, para caer seguramente sobre un montón de ramas y troncos. No era buena idea, no.

En el Kilómetro 6 aproximadamente, sucede lo previsible para un inexperto como yo; pude evitar las raíces... hasta que no pude.
El movimiento hizo que pisara mal torciendome el pie derecho hacia adentro. Fue una reacción rápida, inmediatamente los reflejos hicieron que enderezara el pie, que volviera a su postura, pero sentí el dolor. Iba filmando y mientras hablaba sucedió... interrumpí mi relato a la cámara con un; "Aaah!".
Me preocupé un poco. Llevábamos 6 kilómetros y temía haberme esguinzado y no darme cuenta por tener el cuerpo caliente. A medida que corrían los kilómetros fuí muy atento a las señales, y a las raices en el piso, claro.

No parecía haberme esguinzado, pero la articulación quedó laxa, endeble, y en el camino unos kilómetros más adelante me torcí dos veces más, con las insospechadas repercusiones que esto treería más adelante.


Una de las trepadas donde correr, era una utopía


Así pasaron los kilómetros. En el 9 la hidratación, más bosques, alguna planicie sin nada de árboles, el Villarrica como mudo testigo, como amo y señor mirándonos desde sus alturas. Cruzar un zanjón totalmente seco, que da la sensación de ser un ancho rio muerto. Las subidas empiezan a ser cada vez más elevadas ahora habiendo salido del bosque. Empiezo a sentir cómo una de las uñas de mi pie derecho me da señales de que quiere despedirse cuando termine toda esta aventura. Por fortuna está bien encintada, pero así y todo, corriendo entre bajadas y subidas ya 3 horas, los primeros síntomas se hacen notar.

En el kilómetro 21, un arroyo. El agua es gris, turbia, llena de ceniza de volcán, pero sirve para refrescar los pies para quien quisiera, o sentarse a descansar un rato. Aprovecho a sacarme las zapatillas y descartar toda la arena y pequeñas piedras que en los últimos metros se me habían metido. Mis medias blancas, técnicas, lindas, ya estaban todas manchadas por tierra, barro, y cuántas desgracias más.

Llegamos a los kilómetros finales. Ese día mi Garmin marcaría un total de 30,5 K. Y si en cualquier carrera una bajada es una bendición, esta fué la excepción al menos para mí. Mis cuadricepps cargadísimos debieron afrontar los últimos 4 kilómetros en un descenso sin descanso alguno. Si bien la altimetría marca que estábamos bajando desde el kilómetro 18, los últimos fueron más notorios al menos para mí, con una pendiente marcadísima. Cada paso era un mazaso en las piernas, una bajada que inevitablemente te hacía acelerar aunque no quisieras.

Sólo quería ver el arco... y allá apareció, cruzando un angosto camino para vehículos, que fué lo más más urbanizado que había visto en las últimas 4 horas y media.
Había llegado, estaba feliz. En esa primera batalla le había ganado a la periostitis, a las 3 torceduras, a un raspón que me hice en la rodilla, a la inexperiencia, al calor...

La llegada del primer día. Faltaban sólo 70 kilómetros más.
Necesité de varios minutos para reponerme, rehidratarme y elongar. Me tomé todo el tiempo necesario para esto último. No podía irme hasta el campamento sin hacerlo.

Tras media hora de haber cruzado la meta, subí a uno de los buses que nos llevaban hasta el campamento Nº1, donde nos esperaba la comida, un lago paradisíaco, donde nos metimos casi todos para desinflamar las piernas, recargar baterias de cronómetros y cámaras, darnos un baño en el mismo lago, saludar a amigos, conocer gente nueva, sacar algunas fotos y dormir. Necesitábamos dormir.

Por lo menos 50 tardaron más de 7 horas 20 minutos, que era el límite, y se les recomendó NO correr al día siguiente, para retomar recién el tercero. La montaña es selectiva y no podés mentirle. Si no estás preparado, vas a enterarte pronto.


El campamento 1

Al otro día se presentaría la más dura de las jornadas. 40 kilómetros de montaña.

Ninguno de nosotros llegó a dimensionar realmente lo duro que sería, y todo lo que iba a suceder en la montaña con nuestros cuerpos la mañana siguiente.

La carrera había comenzado. El cansancio y el desgaste eran una bomba de tiempo en nuestros cuerpos y en nuestras mentes, y cada uno debía saber cómo manejarla para que no estallara antes de lo debido. Pero no siempre se puede...

PARA LEER EL CAPÍTULO... DIA 2: "LOS MONSTRUOS DE LA MONTAÑA"
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GRACIAS POR VENIR

Twitter: @luchorunner


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jueves, 14 de febrero de 2013

Dia de los enamorados: Carta de amor al running

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(Texto original. Gracias por citar la fuente)


Mi amado running. Hoy es el día de los enamorados.

Me sale del corazón escribirte y decirte algo que ya sabés, pero voy a contárselo a todo el mundo sin pudor.
Yo sé que pueden pensar que estoy loco...y tienen razón... es que el amor tiene una dosis de locura. Si no la tiene, es un amor insulso... y lo mio por vos es todo lo contrario; intenso, profundo, eterno.

Muchos me preguntan cómo puedo amarte... especialmente esas personas que no te conocen... y por eso mismo no las escucho.

Creo que sólo los que te aman como yo van a  entender estas palabras. Lo demás no importa. Somos muchos.

Mi amor por vos nació sin querer, sin pensarlo... es que el corazón ignora a la razón, y así deber ser hasta el final de los días.

En este día de los enamorados pienso y recuerdo tantas cosas, running…  es que le hablo a todo el mundo de vos; a mi familia, a mis amigos, a mis compañeros de trabajo. Y cuando lo hago, mi mirada se enciende y una sonrisa se luce en mi cara… inclusive ya muchos no me aguantan, saben que no puedo parar de nombrarte.

Me gusta verte cada vez que lo hago… pero especialmente los fines de semana, cuando puedo dedicarte más tiempo. Me gusta ir a todos lados con vos… a los parques, a las plazas, a la playa, al campo… a donde sea…
“Ahí va el loco enamorado del running”, dicen… y yo sólo sonrío paso a paso y confirmo sus sospechas.

Te necesito, running… por eso te extraño cuando no estás. Por eso cuando no hay carreras, siento que me falta algo. La pretemporada se hace difícil y eterna, y esperar una maratón es un placer, pero también es difícil tolerar la ansiedad. Cuántas veces me desvelé por vos  en esas noches previas a una carrera, imaginando el recorrido, el tiempo, el arco de llegada… pocas cosas o personas me han quitado el sueño. Vos sos una de ellas.




En este día de los enamorados debo confesarte que haces que mi corazón lata más fuerte… es que las pasadas rápidas aceleran mi ritmo, y también en las cuestas, como dice la canción, me quitas la respiración…

Me acuerdo que, como todo amor, también me causaste dolor a veces… como aquellas semanas de tendinitis, periostitis o bursitis… y que paradoja, fue en esos momentos de dolor cuando más te extrañé. Andaba con locura caminando ansioso y en casa ya no me aguantaban… es que me faltabas vos, running.

O aquella vez que tuviste celos… celos tontos, porque me subí a una bicicleta, o jugué al futbol o me metí a una piscina. Celos tontos de verdad, si para mí no hay como vos, es y será el mío ese amor incondicional por correr, y quiero tenerte hasta que la vejez nos separe, tan sólo un poquito.

Pero así como hubo dolores, fueron muchos más los momentos de buenos recuerdos y dulzura, como esa vez que aprendí a usar geles, con sabores ricos como el chocolate, o los frutales… que dulzura, running!
O esas fotos sonrientes que tengo con vos, cruzando decenas de arcos de llegada, todas son felices.

Será por eso que tenemos nuestras propias canciones, que van guardadas en el reproductor de mp3 o el Ipod… cada acorde me recuerda una anécdota juntos, cada melodía me lleva de viaje a alguna carrera feliz.

No nos hacen falta anillos de esos “comunes” que usa la gente… para qué?... si tenemos nuestras medallas… todavía miro con amor esa primera que me diste allá lejos en el tiempo, y si bien después me diste muchas más, aquella primera declaración de amor, es inolvidable.
Fue en ese momento que me dijiste; “Vos podés… quedate conmigo para siempre”.
Si hasta nos fuimos de luna de miel!!... viajé con vos varias veces, algunas lejos, algunas cerca, pero siempre para pasarla bien y juntos.

Por eso hoy quise escribirte, running.
Porque me haces feliz. Porque te busco cuando otras cosas andan mal, y sé que vos me haces sentir bien otra vez. Porque te conocí y ahora no pienso dejarte. Porque no me arrepiento de este amor.

Hoy quiero verte. Y sé que vos también. Iré como siempre con mis mejores galas; ropa dri fit, zapatillas al tono, mi cuerpo hidratado y mi corazón latiendo cada vez más fuerte a medida que pasan los minutos de estar con vos.

Dirán que estamos locos… pero acaso el amor se juzga?... Yo amo el running, y lo bueno, es que es un amor correspondido para todo el que quiera tenerlo.

Corro a tus brazos. Nos vemos en el lugar de siempre, dale?. Feliz día.

Lucho Runner. 14 de Febrero de 2013. 






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martes, 22 de enero de 2013

10 explicaciones que un runner debe dar en algún momento de su vida


Lo escribí en mi Facebook en el 2010. Autorobo con buena onda para los runners


1) A su novia/esposa "no corredora" : "No mi amor, esta noche no salgamos, mañana tengo un 10K...salimos el otro sábado mejor... ah, no, pará... tengo un fondo con el equipo... eh?'...cómo que el otro sábado es nuestro aniversario?..ssssi, claro que me acordaba!


2) A un vendedor de zapatillas inexperto: No flaco, "pronador" no es una marca... no, no..."supinador" tampoco"...no...no, dejá, dame ojotas.


3) A su mamá emocionada: "No mamá... ya sé que me querés y que soy "el más lindo del mundo", pero a esta medalla se la dan a todos"


4) A su compañero/a de laburo "no corredor": No, esta vez tampoco gané...quedé en el puesto 2348 de 9830....grosso, no?"





5) Al farmaceutico del barrio: "me da vaselina sólida?... es para CO-RRER!"



6) A un amigo HNC (Humano no corredor) que se acaba de separar de su novia/esposa: "No Pepe...no te puedo hacer el aguante al boliche ese... mañana hago cambios de ritmo... No Pepe, no hago danzas, no"


7) A un policia en la plaza: "Le juro oficial, que no estaba escapando, son pasadas de 200 metros..."


8) A la cajera del super: "Sí, me gustan mucho los fideos, y???"



9) A un aviso en el diario: "Hola, por los masajes?...eh...no, no... yo en realidad buscaba masajes deportivos, eh?...qué Yamila??"


10) A sí mismo mientras corre a full: "Te juro que no sé por qué carajo me metí en esto... no corro más!...uy, mirá!... ya salió la inscripción para la carrera del mes que viene!!!"


GRACIAS POR VENIR

Lucho Runner


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lunes, 24 de diciembre de 2012

Carta al Papá Noel de los corredores

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En este 24 de diciembre me sentí inspirado como para escribirle una carta al Papá Noel de los runners... es que sí; nosotros  los corredores tenemos nuestro propio Papá Noelito...no sabían?


Aquí les dejo el escrito que le hice llegar al gordito... ojalá se me cumpla!!!






Querido Papá Noelito Runner....

Cómo estás?... la ultima vez que te vi, estabas en pésimas condiciones en una fiesta de disfraces, eras vos?... porque estabas casi irreconocible... la barba despegada, los lentes empañados, la mirada perdida, la nariz colorada, una risa descontrolada que nada tenía que ver con el "JoJoJo", el gorro torcido y un aliento que era más acorde al reno Rodolfo que a vos...

Pero bueno, parecías ser vos...

Papá Noel, estoy preocupado por tu panza.... por qué no corrés?... cómo anda ese colesterol?... yo entiendo que el frío te hace dar pereza para salir a hacer un fondo por el polo, pero bueno...
Tal vez por cargarte de carbohidratos, te estes pasando de harinas... te veo todos los años en la publicidad de la gaseosa... y si probás con agua??

Otra cosa...no te cagas de calor con ese traje?... no probaste la ropa dri fit?... es una locura... unos cortos, una musculosa y a otra cosa!!!


Bueno gordito... vamos a lo nuestro...

Yo sé que no soy el niño runner perfecto, lo admito... este año no me porté del todo bien y hago un mea culpa.

En una carrera corté camino en la esquina...era todo para superar a uno que me tenía loco escupiendo para atrás... era de vida o muerte, cara limpita o escupitajo.


Un par de veces desobedecí al profe y fuí más rápido de lo que debía en las pasadas... es más fuerte que yo... obvio que cuando iba llegando al punto de salida nuevamente, aflojaba la velocidad porque temía que el profe me descubriera...

Otra vez mentí descaradamente, lo confieso. Es que abusando de su desconocimiento sobre el tema, le hice creer a la chica más linda de mi edificio que todas las medallas de finisher eran de primer puesto, incluso la de la maratón de New York.
No está bien mentir Papito Noel, lo sé... pero es que quería impresionarla... y se impresionó tanto, pero tanto, que al otro día se mudó y tuve que bajarle por la escalera; la heladera, 2 sillones, y toda la colección de jarrones chinos de la dinastía Ming, mientras su novio (de quien yo desconocía hasta ahí su existencia) la besaba apasionadamente frente a mí.

Me dijo; "Vos sos corredor...seguro tendrás más aire y fuerza para hacerlo...". Aún estoy recuperándome del trance.

Pero ojo!... también me porté bien en muchas ocasiones y por eso creo que debes traerme lo que te pido... compartí mis geles con aquella señorita rubia, voluptuosa y despampanante, luego de que ella me diera su número de teléfono... sí; ya sé que ella no estaba corriendo y era sólo una espectadora de la carrera, pero bueno, compartir es compartir!

Otra vez asesoré desinteresadamente a un muchacho antes de una carrera. A decir verdad, me pareció un poco inoportuno por la hora del llamado... me despertó a la 1 de la madrugada, cuando ya estaba descansando para la primera maratón del año... me dijo que estaba insomne y que no sabía qué desayunar al levantarse... como no logré pegar un ojo luego de ese llamado, decidí recomendarle medio kilo de ciruelas verdes "para generar energía útil"... no sé si obtuvo energía, pero corrió tan rápido como nunca hacia los baños químicos.



Verás que no te pido sólo cosas materiales... si no también algunas cosas que quiero que sucedan y otras que no quiero que sucedan más.

Por ejemplo, que los Reyes Magos me devuelvan las Asics Gel que les dejé el año pasado en la ventana.
No sólo que no me dejaron el regalitoque les pedí, si no que sus camellos me cagaron toda la vereda y no precisamente en su mejor día... (habían comido ciruelas como el inoportuno).
Hice la denuncia policial y todo, pero creo que hubo prejuzgamiento y prejuicio; sin prueba alguna detuvieron sólo a Baltasar.


Te pido también que los organizadores dejen de asaltarnos a mano armada con las inscripciones de las carreras, y que por lo menos, el "kit" sea un "kit de verdad"... antes venían con alguna barrita de cereal, ahora estamos seriamente pensando en juntar unas monedas entre los amigos del team y donarle a esas pobres empresas multinacionales que con suerte, nos dan un trago de agua como hidratación y unas remeras similares a bolsas de papas.


Hablando de empresas organizadoras... qué onda que ahora cualquier, pero CUALQUIER empresa organice "maratones"?.. está perfecto que cada vez más gente corra y tenga incentivos, pero ya es medio bizarro; la "maratón" del antihemorroidal, la "maratón" de la vaselina sólida, la "maratón" del chequeo de próstata, la "maratón" de la hamburguesa llena de colesterol, la "maratón" del celular con antenas cancerígenas, etc... es sólo curioso. Está bien que haya carreras para esta pobre gente... al fin y al cabo su único fin es promover la salud y el bienestar de todos nosotros. Eso sí; ya que no tienen fines publicitarios ni recaudatorios, podrían achicar un poco las marcas en las remeras, no?


También te pido que cuides a los lagartitos de la Reserva Ecológica, y a las chicas que andan en rollers por Puerto Madero... ambas especies son lindas criaturitas de Dios.

Bueno... y qué más?... te pido buenas carreras, algúna nueva mejor marca, que te lleves las lesiones bien lejos y que cada vez más gente descubra la felicidad de correr...


Te pido un país más justo, más pacificado y sin enfrentamientos entre hermanos. Te pido la oportunidad de educación, alimentación y salud para todos los chicos, esto es, IGUALDAD DE OPORTUNIDADES.


Te pido que todos aprendamos a relajarnos y a buscar y encontrar la felicidad o lo más parecido a ello.

Te pido eso que resume todo lo anterior: AMOR. Amor entre las personas, en todas sus formas y posibilidades... amor de amigos, de hermanos, de compañeros, entre corazones que se buscan y más amor por el running.


Papito Noel...la verdad es que en este 2012 te pasaste de generoso... te agradezco en lo personal... y como dicen por ahí, te pido a vos y a Dios, pero "a Dios rogando y con el mazo dando", no?

Te veo a la medianoche.
Por favor te ruego, no te quemes el culo en la chimenea, boludo!

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martes, 6 de noviembre de 2012

La historia de una lesión, que se transformó en lección



A la derecha, el protagonista de esta historia

LA LESIÓN

"Nos bajamos de un 15K y de un 21K... la idea era llegar a los 42K de Buenos Aires, entre bici y kinesiología se intentó todo hasta último momento, pero no llegamos, no importa!! 

Uno al principio cree que el mundo se termina, pero me dí cuenta de que no es así, que recibirte de maratonista también es tener la paciencia y la suficiente madurez para darte cuenta de que esto sigue.

El año que viene seguiremos corriendo y el curarse bien, nos dará la posibilidad de correr muchos años más."

Esto escribió mi amigo Cristian hace varias semanas.
Le había dicho de publicarlo, hablando de lesiones...entre una cosa y otra quedó ahí, "traspapelado". El resto del artículo, mi parte sobre el tema, nunca "fluyó" en mi cabeza.

Pero que importante haberla guardado muy bien. Porque todo pasa PARA ALGO.

Eran aquellos días difíciles para mi amigo "el pela". Una lesión lo dejaba afuera de la calle por 90 dias.
Los que corremos sabemos lo que eso implica; angustia, nervios, ansiedad, bronca, tristeza, un poco de cada una de esas cosas.

Ver cómo el calendario avanza y las fechas nos arrinconan contra la pared, cómo la cuenta regresiva para las carreras con las que soñábamos avanza y nosotros "no llegamos". 

El dolor de bajarse de una competencia por lesión es a veces más profundo que la lesión misma. Y cómo hacer entrar en razón justamente al corazón?... ese corazón que desea volar por kilómetros y que no sabe de kinesiología, ni de ultrasonido ni de resonancias magnéticas. Sólo sabe de querer volar y ser libre. Sólo sabe de desafiarse y nada más.

Eso fué dificil para Cristian, como seguramente puede ser para cualquier lesionado. La ilusión de su segunda maratón se esfumaba ante sus ojos sin que nada pudiera hacer, más que esperar.

Pero.. otra vez. Todo pasa PARA ALGO. Prefiero decir PARA y no, POR...como la mayoría de la gente dice.
Pensar que las cosas pasan POR algo, remiten al pasado.. a ver qué pasó antes para entender el ahora. Es a veces también, quedarse mirando hacia atrás.  Pero eso, que lo haga el médico...

Por eso prefiero el PARA. Porque si pienso en que las cosas pasan PARA algo, es mirar hacia adelante o en todo caso, esperar lo que va a venir, y cuando eso llega, terminamos de cerrar el círculo, es cuando decimos, "ahora entiendo todo". Por eso, todo pasa PARA algo... alguien o algo por ahí arriba esta jugando con nosotros ese "ajedrez divino", un juego demasiado complejo como para que nosotros podamos comprenderlo. 

Pero el resultado, siempre llega, tarde o temprano, de manera indefectible e implacable, todo pasa, todo llega.


LA LECCIÓN

Este domingo pasado, mi amigo "el pela" volvió a correr en las calles de Buenos Aires. 

Terminó esa intriga de su propio "PARA QUÉ ", tras 90 dias.

Mi amigo "el pela" fue a su retorno junto a su familia; su esposa, su hijita, que tanto lo acompañaron en esos dias grises de running.

Y todo pasa PARA ALGO. Como un guión épico, como una película con final feliz y porque al final hay recompensa... Cristian, "el pela", logró el primer podio de su vida de corredor.
Me enteré varias horas después, y me alegré más que si lo hubiese logrado yo mismo. Mi amigo se lo merecía.

Ahí en el podio con su hijita en brazos. Qué mejor, sabiendo que "todo lo que hagas en vida redundará en la eternidad", empezando por nuestros hijos, siguiendo por nuestros nietos, y traspasando más allá todavía los límites de tiempo y espacio. Por eso, una vez más, CORRER NO ES SÓLO CORRER.


Pueden pasar noventa dias o mil. O miles. Pero todo pasa PARA algo. 
Tal vez tengas la fortuna de entender rapidamente para qué pasó tal o cual cosa. 
Tal vez alguna vez en vez de preguntarte Porqué corrés, te preguntes PARA QUÉ corrés.

Tal vez PARA ser más feliz?


Lo merecés!!

GRACIAS POR VENIR.
LUCHO RUNNER. Noviembre 2012.


lunes, 22 de octubre de 2012

Correr la Maratón de New York: la experiencia de un corredor (Megapost)

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Estimado amigos... se acerca una vez más la New York Marathon.

Aprovechando mi experiencia del año pasado, les dejo esta especie de "megapost" en el que resumo el viaje y mi participación, con el relato desde que supe que había salido sorteado, hasta los 3 videos finales.

Están en orden cronológico y los títulos son bastante descriptivos como para que elijan lo que quieran leer o ver.

La idea es compartir datos que pueden ser útiles y en todo caso, motivar a quienes estarán en 2 semanas corriendola o para aquellos que sueñan con correrla la próxima vez.

LA NEW YORK MARATHON, CONTADA POR UN CORREDOR COMÚN.


Nota 1: Y en este día retomamos el blog!

Nota 2: Maratón de New York; el día que supe de vos

Nota 3: Cómo logré entrar a la Maratón de New York

Nota 4: Formas de entrar a la Maratón de New York

Nota 5: Recorrido de la Maratón de New York, con tus propios ojos



Nota 6: Ya tengo los pasajes!

Nota 7: Maratón de New York; hoy faltan dos meses exactos

Nota 8: Maratón de New York: Ya tengo mi número y salida asignada!!

Nota 9: Maratón de New York: me dieron la visaaaaa!!!!!

Nota 10: La primera cuenta regresiva: 9 dias para irme!



 
Nota 11:  8 dias para irme: Dónde estás, peluqueraaa?!!

Nota 12: 7 dias para irme: Consumiendo cubeteras (y con pelo corto)

Nota 13: 5 dias para irme: La mudanza del pelado

Nota 14: ME VOY EN MINUTOS!!

Nota 15:  Ya estoy en New York!!!: Faltan 8 dias para la maratón



Nota 16:  Mixed emotions... faltan 5 dias (Y viva la vida)

Nota 17: "Una más, y no jodemos mas!!!"... Faltan menos de 2 dias!!!

Nota 18:  TE DOY LAS GRACIAS... solo faltan horas


 
DESPUÉS DE CORRERLA!:

Nota 19: Maratón de New York 2011: El Gran día (Crónica Parte 1)

Nota 20: Maratón de New York 2011: El gran día (Crónica Parte 2 y final)



LOS VIDEOS!!

Nota 22:  Con Victor Hugo Morales en New York

Nota 23: Maratón de New York: Empieza el show de los videos!!! - PARTE 1 (de 3)

Nota 24: Video de la Maratón de New York 2011 - Parte 2 (de 3)

Nota 25: NEW YORK MARATHON 2011 - El video final


GRACIAS POR VENIR!

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sábado, 20 de octubre de 2012

V de Victoria - Parte 3 (final)

LA VICTORIA ESTÁ EN EL CORAZÓN
 
Última parte de la cantidad de fotos que llegaron desde todos los paises de Latinoamérica y que se sumaron a esto que empezó como un juego... y bueno... se convirtió en un juego "masivo".

Siguen llegando fotos, pero como este es un blog basado más que nada en textos, vamos a buscar la manera y el espacio para cargar las que sigan llegando.


Más fotos desde muchos rincones del mundo, con la V de victoria en el corazón.

Gracias a todos!! Son increíbles!!... nunca hubiese imaginado llegar a tantos lugares lejanos con un mensaje tan simple... será que lo que se hace con el corazón funciona de verdad?... Creo que sí.

BIENVENIDOS AL RITO.


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Si querés ver la Parte 2, CLICK ACÁ: 



En ESPN RUN para toda Latinoamérica - En una remera de la Maratón de Paraguay

Lucho Runner - Maratón Internacional de Buenos Aires 2012
  
Alejandra Hernández (Puebla, México) - Maratón de Chicago 2012
  
José Antonio Barrantes Alvarado - Costa Rica


Leticia Radaic (São Paulo, Brasil) - Maratón Internacional de BuenosAires

Antonio Barrio - Buenos Aires, Argentina
 
Eduardo "Iornman" Ortiz - Montevideo, Uruguay
 
Felipe Ignacio Alonso Salgado - Chile
 
Fernando Kunich - Villa Constitución, Santa Fé, Argentina

Jesús Flores (Saltillo, México) - Maratón de Chicago 2012

Joel Yidam Delgado Quintana - Chihuahua, México
  
Leti - São Paulo, Brasil
 
Nicolás Sosa - Buenos Aires, Argentina

Norma Victoria (West Palm Beach) - Maratón de Chicago 2012

Oscar Piti Hernandez Howell - Costa Rica
 
Pablo Mena - Costa Rica
Roberto Cardona - México

Juan Carlos Ortega Barba - México


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lunes, 8 de octubre de 2012

10 cosas terribles del día después de una maratón

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Robado a mi mismo, de mis notas de Facebook. Escrito el día después de la Maratón Buenos Aires 2010, pero siempre vigente para cualquier día post Maratón. Acá y en la China.



10 COSAS TERRIBLES DEL DÍA DESPUÉS DE UNA MARATÓN


1) Que se te caiga el manojo de llaves en plena via pública y no tengas a nadie que te lo alcance.


2) Que se corte la luz del edificio y tengas que subir por escalera hasta tu departamento...en el 10º piso!!


3) Que la chica de tus sueños te invite a andar en bici.


4) Que cruzando a pie la 9 de Julio o la más ancha de tu ciudad, el semáforo se ponga en verde


5) Que tus hijos o sobrinos quieran jugar a la rayuela


6) Que tu suegra te pida ayuda para una mudanza (que incluye un piano de cola).


7) Que vayas a relajarte a un shopping mall, y la escalera mecánica se plante a medio viaje.


8) Que te llamen en vivo de la tele para regalarte un auto... y estás en la otra punta de la casa de donde está el teléfono.


9) Que tus amigos te inviten a una cena sorpresa; fideos!


10) Que un perro Rotwailler te encare para morderte en la plaza del barrio.




Vieron que hay cosas peores que el dolor de piernas???


Abrazo transpirado!.


LUCHO RUNNER.